- La Concha, en Suances, es la que acumula más restos tras los primeros temporales del año
- La costa de Cantabria seguirá hoy en alerta amarilla y a eso se sumará mañana la amenaza de fuertes vientos
Lo de Suances fue lo más llamativo. De largo, La Concha fue la playa que recogió más restos traídos por el mar. Una marea de palos y troncos que invadió la playa. «Días atrás se limpió la zona de la playa de La Ribera y amontonaron los restos en una de las esquinas. Esto se ha ido acumulando en las dos o tres últimas noches», explicaba un vecino de la zona, que recordaba, además, las limpiezas de las riberas de los ríos que se han realizado en los últimos meses. «Mucho de eso es lo que ahora arrastra el mar». El propio alcalde del municipio, Andrés Ruiz Moya, achacaba «a la desembocadura de la Ría de San Martín» el hecho de que fuera allí donde fuera más visible la 'palucada'. «Con nuestros propios recursos tratamos de mantener las playas lo mejor posible durante el invierno, pero ahora no es la época en la que resulta obligado mantener todo esto en perfecto estado de revista. Hacerlo supondría un gasto enorme y en dos o tres días estaría igual. Ese esfuerzo hay que hacerle, lógicamente, de cara al verano».
Menos espectacular resultaba la estampa de Liencres, pero tampoco faltaban las 'huellas'. Un bidón partido por la mitad (alguien se preocupó de meter en él tres o cuatro botellas que también arrastró la corriente), los restos de algo parecido a un asiento con dos interruptores... Lo más llamativo, un par de troncos de considerable tamaño. Uno de ellos, de hecho, llegó hasta la arena sin perder sus raíces y buena parte de lo que en su día fue su ramaje. Allí, la línea de restos se hacía más gruesa a medida que uno se adentraba en la playa. Es decir, a medida que los paseantes se acercaban a la zona más pegada a la ría.
Restos y playas 'más descarnadas'. Ya ocurrió hace algunas semanas en El Sardinero -las rocas del fondo, las del área más cercana a la Avenida García Lago, volvieron a asomar con la marea baja, aunque estos días no han vuelto a 'asomar'-. Ayer, eso se veía en Portio, más rocosa que de costumbre y también con algunos restos traídos por las corrientes. Desde allí mismo, la estampa más llamativa era la de las olas rompiendo sobre Cerrias, justo en el lado opuesto.
Olas y alertas
Una de esas olas llegó a alcanzar una altura de 6,69 metros a las
seis de la tarde, según los datos recogidos por la boya de la Virgen del
Mar y que figuran en la Red Vigía. A esa hora, la altura media de las
olas era de 2,22 metros. En la de Santoña, la 'cota' más alta se quedó
en los 4,90 metros (a las cinco de la tarde). Fue lo más destacado en el
resumen de un día que dejó una racha de viento de 74 kilómetros por
hora en Ramales de la Victoria y una temperatura máxima por encima de
los 18 grados en Bárcena de Cicero. Cantabria seguirá hoy en alerta amarilla por el riesgo de fenómenos costeros. «Mar combinada del noroeste de cuatro a cinco metros», figura en los comentarios de la Agencia Estatal de Meteorología. Esa amenaza se prolongará también a la jornada del jueves pero, en este caso, acompañada además por fuertes vientos, de hasta 90 kilómetros por hora en algunas zonas (también se establece una alerta amarilla en este caso). El resto de la previsión meteorológica para hoy habla de intervalos nubosos en la región. Las temperaturas mínimas descenderán y las máximas se mantendrán sin grandes cambios. El viento soplará del Sur, flojo. Y, a partir del viernes, regresa la nieve a cotas bajas.
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