El llamamiento realizado por los ganaderos de la montaña sobre la crítica situación de la cabaña tras diez días de temporal no ha tenido aún eco en las administraciones. Según señalaron ayer fuentes de la Delegación Territorial de la Junta, la urgencia de alimentar al ganado atrapado en las montañas a causa del temporal de nieve «no se ha puesto sobre la mesa», mientras que desde la Guardia Civil de León aseguran que son los ganaderos «los responsables de la alimentación de sus reses». Tras diez días de nevadas, el escenario es ya insostenible para algunas ganaderías que ven cómo sus animales van a morir sin remedio.
Este es el caso que narraba ayer Rocío González Mateos, de Hermanos Burón, propietaria de medio centenar de yeguas recién paridas atrapadas en el valle de Pedrosa, al borde de la carretera que sube el puerto del Pando en la Montaña Oriental leonesa, y que contempla con impotencia cómo «en el Seprona, nos piden 3.000 euros la hora para conseguir los servicios de un helicóptero que pueda trasladar alimentos a los caballos». «Nosotros llegamos hasta allí ayer, después de andar cuatro kilómetros con raquetas, pero las cantidades que podemos transportar así no son suficientes para dar de comer a las yeguas», asegura Rocío, en una llamada desesperada. Y es que, después de pasar más de una semana sin apenas alimento, «algunas ya no se levantan», señala esta ganadera, que tiene otra veintena de équidos inmovilizados en el puerto de Las Peñas, a las que ya da por perdidos. «Allí es imposible llegar, a no ser que sea por el aire», señala.
La situación que describe Rocío se multiplica en la montaña leonesa, que no ve visos de solución a una situación que no tiene más margen de espera. También lo denunciaba así ayer la organización agraria UCCL, que añade a la situación de «desamparo» que están sufriendo los ganaderos, la que experimentan los ciudadanos de las zonas rurales con la caída de la red eléctrica y el desabastecimiento de bienes y servicios.
«La hierba se acaba»
En el ámbito del sector, preocupa el desplome de los tejados de las naves y la imposibilidad de salir de casa para poder dar de comer a la cabaña ganadera y tener acceso a los animales, incluso aquellos que están a menos de un kilómetro. «Se quejan de que no se les haya podido llevar alimento, la hierba se acaba, y los camiones que deberían traer el pienso solicitado no pueden acceder», señaló UCCL.
La organización agraria añadió que el acceso a otras naves donde se tenía almacenado el alimento del ganado también está imposible y la cabaña equina se ha quedado perdida por la montaña y las vacas no pueden ser agrupadas. En cuanto a las colmenas señaló que están enterradas.
«Todavía no puede determinarse el número de animales muertos, entre ellos terneros y yeguas, porque el ganadero no ha podido ni acercarse a su ganado. Pero claramente se va a producir un aumento de las bajas por el frío, las ventiscas, la nieve, y además una vez pasado el temporal muchos animales quedarán tocados y morirán en los próximos días», sostuvo.
Para UCCL, la nevada ha sido tan copiosa que muchas naves han quedado destrozadas por el hundimiento de tejados que han vencido por el peso de la nieve acumulada destrozando bienes y ganadería cobijada. Igualmente, señaló que la situación de aislamiento «se recrudece por la falta de puesta a disposición de medios para que estos ciudadanos rurales puedan paliar los efectos desastrosos de las nevadas».
Aunque ha dejado de nevar, incidió en el hecho de que la preocupación de los ganaderos aumenta día a día. «Si las nevadas han impedido poder llevar el alimento a los animales por estar éstos en zonas a las que no se podía acceder, el sol que ha salido endurecerá la nieve caída, con lo que la situación continuará peor y los animales siguen perdidos», arguyó.
La organización agraria quiso trasladar el malestar de los ganaderos ya que a la situación económica desastrosa que viene sufriendo el sector se debe sumar las consecuencias derivadas de un fenómeno meteorológico «que si bien es inevitable, no lo es evitar sus consecuencias». No obstante, quiso felicitar a la Diputación de Palencia «por la actuación llevada a cabo poniendo todos sus medios a disposición y actuando incluso en carreteras y caminos que no son de su competencia», pero quiso quiere reivindicar «la pésima actuación» del resto de administraciones competentes a las que solicita la inmediata intervención y pidió a la Consejería de Agricultura y Ganadería que cuantifique los daños a la mayor brevedad posible y que proponga las compensaciones adecuadas.
