La Delegación Territorial
de la Junta en Palencia informó ayer tras la reunión del Centro
Coordinador Operativo de Emergencias de que, a lo largo de la mañana,
diferentes máquinas seguían con el operativo en la zona norte de la
provincia para limpiar de nieve los accesos a los municipios que se
encontraban incomunicados por carretera y liberar la red viaria más
transitada. De hecho, fuentes consultadas señalaron que 40 pequeñas
localidades del norte de la provincia estaban a primera hora en esta
situación, concretamente las que se encuentran en la Ruta de los
Pantanos y las que circundan la carretera CL-627 hasta el límite con
Cantabria y cuyo punto más alto es Piedrasluengas, aunque este número
quedó reducido a cuatro al finalizar la jornada: Salcedillo, Celada de
Roblecedo, Santa María de Redondo y Piedrasluengas.
Asimismo, fuentes consultadas indicaron que en tres localidades de la
Ruta de los Pantanos habían sufrido cortes intermitentes del servicio
telefónico, mientras que el eléctrico se mantenía inalterable. Por lo
demás, la Junta de Castilla y León informó también de que una de las
fresadoras limpió por la mañana la CL-626 entre las localidades de
Aguilar de Campoo y Guardo, mientras que por la tarde se desplazó a los
pequeños municipios de Resoba, San Martín de los Herreros y Rebanal de
las Llantas, ubicados en la Ruta de los Pantanos.
Otra fresadora, que se encontraba desplazada en la CL-627, llegó a
Casavegas y por la tarde intentó abrir la ruta que unía la CL-627 con el
Valle de los Redondos para tratar de llegar a las localidades de San
Juan y Santa María de Redondo. Una tercera fresadora se ocupó de la
carretera P-220, desde Aguilar de Campoo a Brañosera, con el fin de
acometer por la tarde en esas tareas en las localidades ubicadas en el
Valle de Castillería. Asimismo, otras tres fresadoras están situadas en
diferentes puntos y una más llegará hoy desde Gerona.
En el plano personal, un vecino de Cubillo de Ojeda, Félix Fernández
Padierna, se puso ayer en contacto con este rotativo dio a conocer que
la quitanieves que había pasado por delante de su casa le había tapado
las dos salidas a la carretera. «No pido que me abran camino pero por lo
menos que no lo tapen», indicó. Fernández Padierna se puso en contacto a
mediodía con la Administración regional para que retiraran el manto
blanco porque, según aseguró le habían dejado «más de 5.000 kilos de
nieve». Este hombre, ganadero de profesión, pudo acudir a dar de comer a
sus animales gracias a que junto a un amigo con la pala limpió la zona y
realizó un camino con el que acceder a la ganadería. «Pero ha tenido
que ser con una pala, con un tractor es imposible porque no puede con la
nieve», argumentó. Él está teniendo suerte con sus animales porque,
según indica, otros ganaderos de la zona llevan 5 días sin poder
acercarse a los suyos para darles de comer y beber a consecuencia del
temporal.
Entre tanto, el Centro Coordinador Operativo de Emergencias se reunió
ayer para seguir la evolución de las consecuencias derivadas del
temporal. El encuentro estuvo motivado por la declaración del Nivel 1
del Plan Territorial de Protección Civil de Castilla y León (Plancal).
Por otra parte, cabe destacar que el número de alumnos que no pudo
acudir a clase por las incidencias derivadas de la inclemencias
meteorológicas disminuyóconsiderablemente. De hecho, ayer faltaron 384.
Asimismo, la normalidad regresó de nuevo a la autovía A-67 que une
Cantabria con la Meseta. En la noche del domingo, una fuerte ventisca
provocó el cierre al tráfico. Sin embargo, en la mañana de ayer el
tiempo mejoró y se pudo reestablecer la comunicación. Concretamente, el
tramo afectado se encontraba entre Mataporquera y la localidad palentina
de Aguilar de Campoo.
En otro orden de cosas, el Centro Coordinador del Plancal solicitó
ayer al Gobierno de la Nación «la adopción de medidas extraordinarias»
que vengan a paliar los daños ocasionados por esta climatología tan
adversa, lo que anteriormente sedenominaba declaración de zona
catastrófica.
Asimismo, el Grupo Socialista en la Diputación lamentó ayer, a través
de un comunicado, la descoordinación entre la Junta de Castilla y León y
la Subdelegación del Gobierno para abordar las consecuencias del
temporal y se unió a la petición de declaración de zona catastrófica
para el norte de la provincia. El PSOE exigió que se pongan todos los
medios posibles para terminar de abrir todas las localidades y
solucionar las dificultades que padecen los habitantes de la Montaña
casi una semana después del inicio del temporal. Los socialistas,
asimismo, propusieron ante la Junta de Gobierno de la Diputación que con
la mayor celeridad se convoque a los alcaldes de Ayuntamientos y de
Juntas Vecinales afectados por el temporal a una reunión en la
Diputación para que expresen sus opiniones con el objetivo de que se
organice un nuevo operativo ante temporales de nieve que tenga como
objetivo prioritario sus necesidades y las de sus vecinos.