El fuerte temporal que azota a Euskadi esta semana ha dejado aislados a los vecinos de varias localidades en los últimos días. En el Alto Duranguesado se han visto especialmente afectadas por la nieve y barrios como el de San Bartolomé, en Amorebieta, suman ya tres días de aislamiento. "No podemos movernos de aquí y no nos llega ni el pan", se quejan sus residentes, que también han visto cómo recursos de primera necesidad como el agua y la luz han escaseado en los últimos días.
Todo apunta a que está situación no va a solucionarse de manera inmediata. Este viernes la nevada ha cogido aún más fuerza y parece que lo peor podría estar por llegar. Municipios como Elorrio empiezan a contabilizar pequeños accidentes de chapa a consecuencia del hielo y varias personas han tenido que ser atendidas tran sufrir resbalones.
A pesar de ello, las carreteras principales del Duranguesado permanecen abiertas -al margen del Alto de Kanpazar y Elgeta, cerrados en este momento-, y el tráfico tras el accidente a primera hora de este viernes en Autzagane, en el que se han visto implicados dos camiones, ya ha recuperado la normalidad.
Los colegios y polígonos de la comarca también han abierto sus puertas. Eso sí, los bomberos han procedido a retirar la nieve de los tejados y son muchos los que tienen puestos sus deseos en que la normalidad vuelva cuanto antes a la comarca.
El tercer día del temporal
El tercer día del temporal se anunciaba complicado. Y lo está siendo,
tanto en lo que afecta a la vida cotidiana como al propio tráfico. El
blanco elemento está ocasionando no pocos problemas. La zona más
afectada está siendo, como queda dicho, el Duranguesado, pero también ha
nevado, de forma intermitente, en el mismo Bilbao y en la costa, casos
de Santurtzi, Portugalete y Sopela. Las temperaturas también están a la
baja: a primera hora de la mañana -3 grados en Vitoria -donde la nieve alcanza 50 centímetros- y 1 grado tanto en la capital vizcaína como en San Sebastián.Como sucediera en las jornadas pasadas, varios colegios han anunciado su cierre temporal ante las inclemencias meteorológicas. Además, en el aeropuerto se registran retrasos de 30 minutos por el hielo acumulado en los aviones.
La granizada que anoche causó el caos en la A-8 solo fue un preludio de lo que estaba por ocurrir. La Avanzada ha estado colapsada durante unas dos horas esta mañana por la nieve caída a nivel del mar. En concreto, se han registrado retenciones de hasta ocho kilómetros que han afectado a cientos de conductores. Este punto ya fue problemático el jueves por un desprendimiento que afectó igualmente al tráfico. Otro siniestro, en este caso entre cinco vehículos, ha obligado a cerrar el alto de Santo Domingo entre las 09.20 y las 10.00 horas.
Y todo tras la jornada de ayer. Lo que se preveía que iba a ser un jueves sin nuevas nevadas, acabó por convertirse en una jornada caótica para miles de conductores que quedaron atrapados en la A-8 y La Avanzada después de que una intensa granizada vistiera de blanco la autopista, convirtiéndola en una auténtica pista de patinaje. El frente polar sorprendió a todos y ha causado múltiples problemas en la red de carreteras durante toda la madrugada. Todo comenzó sobre las 21:15 horas y, aunque la tormenta de granizo duro unos minutos, la nieve atacó copiosamente, hundiendo aún más en la desesperación a los conductores que quedaron atrapados. Cuatro horas después, sobre la 1:30 horas el tráfico empezó a descongestionarse.
Tras un miércoles en el que la nieve se adueñó de las calles y paisajes del País Vasco excepto Gipuzkoa, la jornada de ayer ya anunciaba una mejoría del tiempo, sobre todo en buena parte de Bizkaia que amaneció sin apenas nuevos copos caídos en las últimas horas. Finalmente, las grandes nevadas a nivel del mar no se produjeron ni por la mañana ni por la tarde cuando las predicciones más pesimistas anunciaban un recrudecimiento del temporal de frío siberiano. Esta vez, la ventisca llegó a la noche. Primero, la intensa tormenta de granizó que amenazó con convertir a Euskadi en una especie de Polo Norte con label vasco y después la nieve, que se asomó de forma intermitente y copiosa en varios puntos de la provincia, como Barakaldo, Portugalete o Santurtzi.
El frío, eso sí, fue la nota predominante durante toda la jornada, algo que no cogió de imprevisto a los vizcaínos que no tenían más remedio que salir a la calle con 1 grado de mínima y otro de máxima en Bilbao. Durante el día, las nevadas fueron más copiosas en las zonas del interior como los municipios de Las Encartaciones y los situados más al sur, en la muga con Álava, donde, ahí sí, la nieve acumulada alcanzaba espesores que recordaban a los del pasado miércoles.
Nieve y puertos cerrados
También se registraron tormentas que traían alguna que otra nevada de regalo en varias localidades vizcaínas como Durango mientras
que los 5.000 usuarios de Gernika, Carranza, Iurre, Amorebieta y
Mungia, que este miércoles se quedaron sin luz debido a varias averías
provocadas por las nevadas, volvían a tener electricidad. Asimismo, el
Departamento de Seguridad levantó la prohibición de circular a los
vehículos pesados por la mañana en todas las vías, excepto en los
puertos alaveses de Aiurdin, Altube, Bernedo, Herrera, Kurtzeta, Opakua,
Orduña y Zaldiarán, así como en los vizcaínos de Astorkigana, Bikosgana
y Larreineta. El uso de cadenas fue necesario en Barrenilla, Puerto de
Vitoria y Salinas, en Álava, Arantzatzu y Elosua, en Gipuzkoa, y Ubal,
Balcón de Bizkaia y Avellaneda, en Bizkaia. Lo normal en estos casos.¿Y qué se prevé para este viernes? Se esperan nuevas nevadas para hoy aunque no con la frecuencia ni la virulencia de días anteriores, según adelantó Euskalmet. Es más, la mayor parte de las precipitaciones serán en forma de granizo, ya que la cota de nieve aumentará hasta los 200 metros. Y eso pese a que el termómetro volverá a bajar. En ese sentido, se esperan temperaturas de entre 0 y 4 grados en Bilbao, que contrastan con el -4 y 0 de Álava donde la nieve seguirá dificultando la vida cotidiana de los habitantes de esta provincia.
Por si acaso, la Mesa de Crisis del Ayuntamiento de Bilbao decidió mantener ayer el Operativo Especial de Nevadas, con cerca de 500 efectivos en situación de intervención inmediata y un servicio continuo de quitanieves para mejorar el acceso a las zonas altas de la Villa. Ya durante la noche del jueves se hizo todo lo posible para asegurar el buen estado de uso de las aceras y zonas de paso peatonal, con más de 25.000 kilos de sal esparcidos por toda la ciudad. Asimismo, se seguirá insistiendo a los sin techo para que estos días duerman en el albergue municipal debido a las bajas temperaturas.
Peligro de hielo
Precisamente, el frío provocará que toda la nieve acumulada de estos días se convierta en hielo,
lo que puede provocar más de un susto a los conductores que pasen por
encima de él en las carreteras vascas. Por ello, la directora de Tráfico
del Gobierno vasco, Garbiñe Sáez de Molinuevo, no dudo en pedir ayer
"muchísima precaución" a las personas que tuvieran hoy que desplazarse
en sus vehículos por las zonas en las que suelen aparecer las temidas
placas de agua sólida.La buena noticia es que el sábado comenzará a remitir el temporal, aunque todavía el ambiente será muy frío con temperaturas similares al día anterior, entre los 2 y los 6 grados. Eso sí, apenas se esperan precipitaciones lo que dará la oportunidad de disfrutar a los vizcaínos de un día invernal sin estar pendiente de los cielos. Las pocas nevadas se producirán ya a partir de los 600 metros de altura. Todo un alivio para los que esperaban pasar el fin de semana encerrados en sus casas por miedo a quedarse tirado en una carretera cerrada por la nieve.
Y ya el domingo y el lunes comenzarán a subir las temperaturas con nueve grados de máxima en la costa vizcaína, mientras que "las nubes se alternarán con los claros", según explica el meteorólogo de EL CORREO Pedro Mari Martínez. En otras palabras, parece el final del temporal siberiano que ha tenido en jaque a autoridades y ciudadanos durante casi una semana. Primero, con abundantes lluvias que provocaron el desbordamiento de ríos como el Cadagua y después con precipitaciones en forma de nieve que se acumulaba en carreteras y las zonas altas de Bilbao y alrededores de difícil acceso para los vehículos. Un invierno que seguro perdurará en la memoria colectiva de los vizcaínos por muchos años.

