Los soldados leoneses tenían previsto dormir en el polideportivo
hundido pero, a última hora, se les ordenó pernoctar en un colegio anexo.
La fortuna se ha aliado con los efectivos de la Unidad Militar de
Emergencias (UME) de León durante la madrugada de este viernes. Una
decisión de última hora, con aire milagroso, ha evitado una situación de
alto riesgo para los militares que participan en los trabajos de
auxilio en el límites de Palencia y Santander.
En la madrugada la unidad que interviene en esa zona tenía previsto
pernoctar en un pabellón polideportivo en la localidad de Mataporquera.
«Hemos tenido mucha suerte», se ha advertido desde la citada unidad.
Suerte porque a la hora en la que los soldados debían de estar
durmiendo en el interior del polideportivo cedió por completo la
techumbre del mismo. Toneladas y toneladas sobre una pista deportiva en
la que, por suerte, nadie se alojaba.
«En el último momento» y siempre por cuestiones «operativas» los
mandos de la UME decidieron que los soldados pernoctaran en un colegio
anexo al polideportivo. La decisión resultó proverbial y ha evitado una
situación de máximo riesgo según se reconoce desde la propia Unidad
Militar de Emergencias.
La fortuna se ha aliado con los efectivos de la Unidad Militar de
Emergencias (UME) de León durante la madrugada de este viernes. Una
decisión de última hora, con aire milagroso, ha evitado una situación de
alto riesgo para los militares que participan en los trabajos de
auxilio en el límites de Palencia y Santander.
