Algunos camioneros se mantienen embolsados en el Polígono Industrial desde la noche del pasado martes · El Ayuntamiento de la localidad norteña solicitó la colaboración ciudadana para la obtención de mantas y otros enseres
Una extraordinaria y complicadísima situación vivió ayer Aguilar de
Campoo y toda la comarca, con la activación de un Plan Especial de
Emergencias, debido a la gran nevada que incluso llevó a que un buen
número de personas se quedara bloqueada en la autovía A-67, teniendo que
ser socorrida por los servicios de emergencias que les fue llevando
hasta la villa.
Allí, la situación no era mucho mejor, ya que los afectados foráneos
que se quedaron atrapados en la localidad también tuvieron que ser
ayudados y trasladados hasta los colegios Castilla y León y San
Gregorio, donde se habilitaron sus gimnasios para que pudiesen pasar la
noche. Tanto los centros escolares como voluntarios de la localidad,
además de Cruz Roja, la Guardia Civil y Policía Local, ayudaron a los
afectados, entre ellos varios camioneros que llevaban embolsados en el
Polígono Industrial desde la noche de la jornada del martes.
Era la primera vez que esta situación se daba en Aguilar de Campoo,
donde el Consistorio puso todos los medios necesarios, solicitando la
colaboración ciudadana para que llevasen mantas y colchones, entre otros
enseres.
SOLICITUD DE AYUDA
Además, se solicitó la ayuda de varios restaurantes
de la zona para que llevaran comida y bebidas a los afectados que
pernoctaron en los centros aguilarenses.
Los primeros en llegar fueron varias parejas de ciudadanos ingleses
que relataron a DP que habían estado más de siete horas parados en la
autovía hasta que fueron trasladados a Aguilar de Campoo.
También un joven procedente de Alicante con destino a Reinosa explicaba
que jamás había visto una nevada de tal intensidad y que en su
desplazamiento por la Nacional de Burgos a Aguilar hubo momentos que no
veía absolutamente nada debido a la ventisca. Otro grupo de jóvenes de
Santander y Renedo vivió la misma situación: «Veníamos detrás de la
quitanieves pero en Aguilar ya nos metieron y nos dijeron que podíamos
venir al colegio; no pensábamos que estaba tal mal».
También dos matrimonios santanderinos que viajaban desde Almería
comentaron a este rotativo que «no sabíamos que la cosa no estaba tan
mal pero agradecemos a Aguilar y a su gente que nos den alojamiento y
sustento».
Por lo demás, un total de 35 personas se alojaron en los colegios
aguilarenses, e incluso una familia de cuatro miembros pasó la noche en
casa de un profesor.
Según explicó la alcaldesa de Aguilar de Campoo, María José Ortega, el
dispositivo se puso en marcha a las seis de la tarde en coordinación con
la Subdelegación del Gobierno y la Junta. Se trata de un Plan Especial
de Emergencias de Nivel I. «Realmente es algo que nunca había sucedido.
La previsión era de nieve pero no imaginábamos llegar a esta situación»,
explicó Ortega. También quiso destacar la solidaridad de los
aguilarenses que ofrecieron sus casas para las familias que se habían
quedado tiradas en la autovía, un gran número de ellas según concretó
desde primera hora de ayer, en la zona de Pozazal, donde un buen número
de vehículos se quedaron atrapados, en algunos casos, hasta nueve horas.
Bajo este prisma, destacable fue el caso de una joven aguilarense embarazada de siete meses.
Por lo demás, la UME desplazada desde León, sobre las doce de la noche
acudió a la autovía A-67 para rescatar a la gente que aún estaba
atascada en la autovía.
Los vecinos de la villa colaboraron llevando mantas. Además, sobre las
diez de la noche llegó el dispositivo de emergencias de la Junta de
Castilla y León que también dispuso de camas, mantas y alimentos para
una previsión de más de cien personas, aunque finalmente fueron diez
los que utilizaron el dispositivo que se instaló en el Centro José María
Monzón.
Por lo demás, los voluntarios iban registrando a los afectados por el
colapso meteorológico y también los objetos prestados por los vecinos.
Según los datos
facilitados desde el Consistorio aguilarense las previsiones iniciales
apuntaban una ayuda para unas 150 personas pero finalmente fueron diez
vecinos de Reinosa, trabajadores de Gullón (en el Centro José María
Monzón), más otros treinta y cinco afectados por las inclemencias en la
carretera y en Aguilar los que fueron realojados en los centros
educativos. Otros operarios foráneos de Aguilar recibieron la
solidaridad de sus compañeros y familiares.