Un accidente múltiple ocurrido sobre las 7.30 de la mañana ha
cortado por completo la autovía A-67 en sentido Santander,
dejando a cientos de conductores atrapados en un colapso kilométrico
que no se ha movido durante dos horas. Pasadas las 9.30, al fin, los
agentes de Tráfico han podido reabrir uno de los carriles dejando a los
vehículos siniestrados apartados ocupando el central y el izquierdo.
El siniestro se ha registrado
a la altura de Santa Cruz de Bezana,
en el kilómetro 196.5, y las colas fueron creciendo hasta llegar al
kilómetro 183, ya en Torrelavega. El colapso ha alcanzado tal magnitud
que la Guardia Civil ni siquiera ha dejado tomar la A-67 a los coches
que trataban de salir de Torrelavega, que fueron desviados por la
carretera nacional, una ratonera que se ha complicado todavía más cuando
pasadas las 9.00 se registraba otro accidente distinto en el sentido
contrario, a la altura de Polanco, dejando a los vehículos sin vía de
escape.
Ha habido
ocho vehículos implicados en esta colisión
múltiple ocurrida en Bezana. Entre ellos dos camiones, uno articulado y
otro rígido, que han quedado cruzados en medio de los carriles. El
camión de reparto ha llegado a volcar tras el choque. Tras ellos,
colisionaron seis turismos. La Guardia Civil de Tráfico aún trabaja
sobre el terreno después de conseguir sortear las colas y llegar al
lugar del accidente. El Servicio de Emergencias 112 informa que son
cuatro las personas heridas, pero «de carácter leve».
Sobre las causas del accidente, al parecer el tráiler estaba
«parado» por causas que se desconocen y los coches no pudieron
esquivarlo y fueron chocando uno a uno.
Al lugar se han
desplazado numerosos vehículos de bomberos y ambulancias. Desde el
parque de bomberos de Santander advertían a primera hora que este
accidente era una «colisión de múltiples vehículos, que ha colapsado
toda la autovía». Los bomberos han tenido que
levantar el camión volcado con una grúa para ponerlo de nuevo sobre las ruedas y seguir con el dispositivo para poder despejar la autovía.
Además,
ha tenido lugar en una zona que a primera hora registra tráfico
intenso, entre las entradas y salidas de la A-67 cercanas a Boo de
Piélagos y Mompía.
Los conductores intentaron durante
horas escapar por la carretera nacional de Puente Arce, pero al llegar
al Alto de Maoño, en la zona de la rotonda nueva, los coches también
estaban parados debido a la extraordinaria afluencia de tráfico.
Llegar a Santander ha resultado «una odisea» tanto por la autovía como por la carretera nacional, según conductores afectados.
La
ruta alternativa para llegar a Santander desde Torrelavega era la
N-611, que también se encontraba atascada a consecuencia de la densidad
del tráfico. Otros conductores han decidido dar un rodeo por Solares,
por la A-8, o dirigirse hacia Renedo de Piélagos por Puente Arce.
Mientras, ha habido conductores que bajaban de los coches para estirar las piernas o fumar un cigarrillo.
«Llevo dos horas aquí metida, ya me he dado varios paseos.
Y ahora se pone a llover», contaba María Sainz, una empleada de banca
que salió de su casa, en Boo de Piélagos, a las 7.30 horas «y son las
9.15 y aquí no se mueve nada». Ha llamado a su jefe para avisarle de que
llegaría tarde al trabajo «y me dice que él también está atrapado».
En
esta zona de la A-67 los coches quedaron parados en dos filas, una
tocando el quitamiedos y otra en el arcén. Por el medio, dejaban
un carril libre para que circularan los vehículos de emergencias,
que llegaban desde Santander por la dirección opuesta y después daban
la vuelta por Boo para acceder al lugar del accidente. «Ya han pasado
tres camiones de bomberos, varias patrullas de la policía, ambulancias,
grúas...», contaba Sainz.
Y a las 9.20, otro accidente atascaba la A-67 en el otro sentido
Sobre las 9.20 horas la situación se volvía caótica, ya que en ese momento se registraba
otro accidente más en sentido contrario. Así que al atasco en dirección a Santander se sumó otro atasco en dirección a Torrelavega.
Este
segundo accidente ha ocurrido a la altura de Polanco, en el kilómetro
189 de la A-67 en sentido Torrelavega. Las retenciones han alcanzado los
cinco kilómetros (desde el km. 184).
Pasadas las 9.30, al fin, se reabría al tráfico la A-67 de
manera parcial, habilitando un solo carril en dirección a Santander,
dando salida a los coches embolsados desde las 7.30, con los camiones y
turismos siniestrados apartados en los otros dos carriles.
El atasco hacia Torrelavega duró hasta casi las 11.00.
Tercer accidente de la mañana: en la S-10 a la altura de Solares
Un tercer accidente ha redondeado la complicada mañana en las autovías cántabras. A las 10.15 horas,
un camión y un turismo chocaron en la S-10,
a la altura de Solares. Este siniestro, de menor importancia que el de
Bezana, ha causado un herido leve y retenciones de un par de kilómetros
(desde el km. 12 al 14) en sentido Santander.
Desde
Tráfico han trabajado sin descanso desde el amanecer para solventar las
«múltiples» incidencias registradas, según fuentes de la Guardia Civil,
que han destacado que la mayoría de ellas se han solventado «con mucha
rapidez» y sin las consecuencias que ha tenido el accidente múltiple de
Bezana.