El presidente Maldonado asegura que "la prioridad" es
rescatar al mayor número posible de personas con vida en el área
damnificada
Un
deslizamiento de tierras ha causado 23 muertos, tres de ellos menores, y más de 450 desaparecidos en un asentamiento cercano a la capital de
Guatemala, cuyas autoridades suspendieron debido a las lluvias las labores de rescate, que continuarán este sábado.
Las
autoridades de socorro indicaron a Efe que las lluvias obligaron a
suspender los trabajos en la zona afectada, la colina El Cambray II, a
unos 22 kilómetros de la capital, pero adelantaron que se reanudarán a
primera hora del sábado.
El país centroamericano vivió este
viernes una jornada lúgubre por los 23 fallecidos -entre ellos tres
menores de edad-, 26 rescatados y 63 albergados que, según el último
recuento ofrecido por la estatal Coordinadora Nacional para la Reducción
de Desastres (Conred), ha dejado el deslizamiento de tierra ocurrido el
jueves a última hora de la noche.
El presidente de Guatemala,
Alejandro Maldonado, dijo este viernes en una conferencia de prensa que
"la prioridad" es rescatar al mayor número posible de personas con vida
en el área damnificada, de unos 169 metros.
El mandatario
guatemalteco tildó de "suceso desafortunado" este deslizamiento que se
produjo a causa de las copiosas lluvias de los últimos días.
El
secretario ejecutivo de la Conred, hijo del presidente, con el que
además comparte nombre, Alejandro Maldonado, agregó que esta tragedia,
de la que el número de muertos probablemente sea "mayor", tiene como
consecuencia una "combinación de factores" que se han dado en esa área
ya declarada de riesgo en 2008 por la institución que representa.
A este propósito mencionó la interacción del río Platanitos, la erosión de la zona y algunos drenajes "ilegales".
De
acuerdo con un informe de la institución estatal, fechado el 5 de
noviembre de 2014, el sector, debido a las crecidas del río Pinula
sufridas durante varios años, tenía "socavación y erosión en terrenos y
viviendas".
Entre las recomendaciones instaba a la municipalidad
de Santa Catalina Pinula a considerar la reubicación de la comunidad
afectada "parcial o totalmente" en lugares que reunieran "condiciones
aptas para viviendas".
En el caso de mantener la comunidad,
agrega el escrito, se debe tomar en cuenta que las viviendas ubicadas al
borde del caudal "deben ser reubicadas" y el resto tienen que estar
sujetas a un monitoreo constante.
El informe exhortaba también a
restringir el paso de vehículos pesados por el sector, proteger las
cañerías de agua que estaban al descubierto o "conservar" las laderas.
El
portavoz de la Conred, David de León, reconoció a Efe que la situación
"se podría haber evitado" y achacó el desenlace a una "responsabilidad
compartida" de instituciones como la municipalidad, que no hace cumplir
el Plan de Ordenamiento Territorial, y la propia población, que no
atiende a las recomendaciones que alertan del riesgo que supone
construir viviendas en barrancos o laderas.
Según De León, esta
situación se podría haber producido en cualquier lugar, ya que solo en
el área metropolitana hay 232 asentamientos considerados "de riesgo", al
estar ubicados en laderas o barrancos, y se calcula que en ellos viven
unas 300.000 personas.
Guatemala vive una migración "interna
hacia la capital" donde la gente "invade los terrenos" que encuentra y
construye sin prestar atención a los riesgos, manifestó.
El
funcionario recordó que Guatemala es un país "multiamenaza" que se
enfrenta, de manera diaria, a multitud de desastres, como terremotos,
inundaciones, huracanes o erupciones volcánicas.
La comunidad
internacional, a través de las Naciones Unidas y países como México o
Cuba, ya ha ofrecido su apoyo y ayuda a Guatemala, que ahora debe
gestionar y solicitar los elementos que considere oportunos.
Este
viernes, en la "zona cero" trabajaron un total de 616 personas y se
usan unos 43 vehículos "sin descanso", hasta que las condiciones de
lluvia, en contra de lo previsto, obligaron a suspender la búsqueda.
Según
informó el encargado del puesto de control de la Coordinadora Nacional
para la Reducción de Desastres (Conred) en el lugar, Sergio Cabañas, las
labores de recuperación de víctimas se suspendieron por las lluvias,
que según el pronóstico generarán un aumento del río Pinula -aledaño al
lugar- y, posiblemente, nuevos deslizamientos.
Las labores de
rescate, según Cabañas, se reanudarán a las 06.00 hora local (12.00
GMT), "cuando haya los primeros rayos de luz" y, mientras, la Policía
Nacional Civil (PNC) y miembros del Ejército resguardarán el área
afectada para que la población no se acerque por el peligro que supone.
Este
deslizamiento es uno de los mayores desastres que registró Guatemala
este año durante la irregular época lluviosa que sufre el país desde el
pasado mes de mayo, por lo que las autoridades declararon alerta naranja
institucional y roja a nivel municipal.