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Un yate se hunde frente al Club Marítimo de Santander, mientras Salvamento auxilia en la bahía a un velero en apuros
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Cruz Roja evacua a tres personas de otra embarcación en El Astillero
La ciclogénesis explosiva (una gran borrasca atlántica) ha entrado
con fuerza en Cantabria, donde por el momento ha dejado un yate hundido,
varias embarcaciones en peligro, y un reguero de árboles caídos que han
obligado a cortar algunos accesos de forma temporal. La alerta por
rachas de hasta 120 kilómetros por hora se ha activado a las 15.00. El
Centro de Atención a Emergencias del 112 ha coordinado 54 intervenciones
en las primeras cuatro horas.
Cruz Roja de Cantabria ha informado del rescate de tres personas que iban a bordo de una embarcación sin gobierno en
El Astillero,
a las que ha tenido que llevar a tierra en motora. Se trata de un barco
de recreo, donde tres adultos estaban intentando realizar unas
reparaciones cuando se les ha enganchado un cabo con la hélice del
motor. Se habían quedado a unos 300 metros del puerto deportivo, a
merced del viento Sur.
En Santander, una embarcación
se ha hundido parcialmente frente al Club Marítimo,.
Se trata de un yate de 11 metros de eslora con dos motores de 400
caballos, y de nombre Kaikorua V, que estaba fondeado en espera de una
reparación. Por causas desconocidas, se ha abierto una vía de agua que
ha dejado el caso semihundido.
Y hacia las 16.30 horas,
un velero ha
solicitado auxilio a Salvamento Marítimo a la entrada de la bahía de
Santander. Se llama Karen V, y se dedica a prácticas para títulos de
navegación. Llevaba a bordo a seis personas más el patrón, que habían
salido de Santander el lunes a las 16.00 horas para estar un día entero
navegando a vela. Llegaron hasta Plentzia, pero a su regreso encontraron
dificultades para avanzar (el motor les falló, al parecer), por lo que
pidieron ayuda, según han declarado sus tripulantes. Tras un intento
fallido de trasladar la embarcación a Marina del Cantábrico, a causa del
mal estado de la mar, finalmente ha sido remolcada hasta el Barrio
Pesquero, adonde ha llegado sobre las 18.15 sin ningún incidente.
Por otra parte, el servicio de las
Pedreñeras ha sido suspendido, y todas las embarcaciones de la empresa están atracadas a resguardo. Además, el
tráfico ferroviario entre Renedo y Torrelavega se
ha interrumpido entre las 15.00 y las 17.50 tras golpear la catenaria
algunos materiales de construcción que había en la zona, a causa del
fuerte viento.
Son las principales incidencias por ahora. A las 17.30,
Villacarriedo
registraba las mayores rachas de viento, con 90 kilómetros por hora. En
Santander habían llegado a 82, según la Agencia Estatal de Meteorología
(AEMET).
En la calle Nemesio Mercapide de
Astillero
un árbol se ha desplomado sobre la calzada, y ha sido retirado por los
operarios de Asfin sobre las 13.30 horas. El paseo del instituto
permanece acordonado por seguridad. También se ha cortado el carril y el
arcén en sentido Vizcaya de
la autovía S-10 a la altura de Solares
(Medio Cudeyo), entre los kilómetros 12.1 y 12.4, también por un árbol
caído sobre la carretera. Otro árbol más se ha desplomado en la misma
S-10, pero
más cerca del centro de Santander.
Los bomberos municipales de la capital cántabra han realizado
23 intervenciones,
cinco de ellas para retirar árboles de la vía pública. En la plaza de
Cachavas, el viento ha tumbado una señal, mientras que los bomberos
también han retirado material de obra del tejado de la Facultad de
Medicina que estaba cayendo a la calle. En Somo, una carpa ha sido
afianzada ante el peligro de desprendimiento.
Son las primeras consecuencias de la profunda borrasca que barre el
norte peninsular, con lluvias desde Galicia y una fuerte 'surada' en
Cantabria.
AEMET mantendrá activo el
nivel de alerta naranja en Liébana desde las 15:00 horas del martes hasta las 18:00 horas del miércoles. En la
Cantabria del Ebro,
hay alerta amarilla entre las 15:00 horas y esta medianoche, que pasará
a naranja entre las 00:00 horas y las 18:00 horas del miércoles.