El de Verín ya ha calcinado 600 hectáreas
El segundo de Arbo sigue amenazando un polígono industrial
Después del caos que los incendios en Ourense y en Pontevedra
propalaron durante la tarde de ayer, las últimas horas han traído un
cierto alivio para los servicios de extinción, los responsables del
operativo y los vecinos de los núcleos acosados por las llamas. El riesgo para la población y las propiedades está ahora controlado, pero, eso sí, los focos siguen calcinando terreno: casi 1.500 hectáreas en media docena de frentes.
El de Verín, que la Xunta achaca a una acción incendiaria intencionada al haber comenzado en 10 focos distintos,
ha consumido ya 600 hectáreas, aunque la evolución es "favorable". Pese
a que ahora ya no hay peligro para núcleos habitados, se mantiene "por
precaución" la alerta de nivel 2.
Los medios, con la incorporación de la Unidad Militar de
Emergencias (UME) se concentran ahora en la labor de extinción de un flanco de "muy difícil acceso". Los bomberos forestales desplegados en la zona han narrado escenas de tensión y han descrito escenas "dantescas".
El fuego provocó desalojos y confinamientos de algunos vecinos aunque ya pudieron regresar a dormir a sus casas, cortes en la A-52 y la N-525 (ya reabiertas al tráfico transcurridas dos horas), y daños materiales de poca entidad en la fábrica de Auga de Sousas.
Para combatir el fuego han trabajado 4 técnicos, 11 agentes, 23
brigadas, 11 motobombas, 2 palas, 1 unidad técnica de apoyo, 9 aviones y
11 helicópteros. La Unidad Militar de Emergencias (UME) se ha
incorporado a las tareas para intentar controlar las llamas y también
han prestado colaboración efectivos de Guardia Civil, Protección Civil y
medios portugueses.
Más incendios en Ourense y en Arbo
El incendio más grande de los que permanecen sin extinguir en
Galicia es el de Verín y alcanza las 600 hectáreas. Pero, en total, los
fuegos de mayor entidad de los que informa Medio Rural, concentrados en
las provincias de Ourense y Pontevedra, rondan las 1.500 hectáreas. Tras
el de Verín, el que ha quemado más superficie en los últimos días es el de Mourentán, en Arbo, que suma 400 hectáreas arrasadas.
Ese foco ya está estabilizado, pero durante la tarde de ayer
entró desde Portugal un nuevo incendio que sigue activo y con la
'situación 2' como medida preventiva sigue activada por la cercanía de
las llamas al polígono industrial.
Este fuego, registrado en la parroquia de Barcela, ha quemado 70
hectáreas y evoluciona favorablemente hacia su estabilización, según
Medio Rural, que apunta a que no hay afectación a aldeas.
En la provincia de Ourense, junto con el fuego de Verín,
permanece activo desde las 17:41 horas de este miércoles otro incendio
forestal en A Mezquiza. Empezó en la parroquia de O Pereiro y ya ha
quemado 150 hectáreas, aunque Medio Rural trasladad que evoluciona de
forma favorable hacia su estabilización y sin afectación a aldeas.
Y si las autoridades apuntan a la intencionalidad en el caso de Verín, con una decena de focos, también lo hacen en el caso del fuego que sigue aún activo en Maceda tras haber quemado, según las mediciones provisionales, otras 150 hectáreas.
El control del incendio de Maceda, que empezó en tres focos
diferentes y simultáneos en Castro de Eduardo, evoluciona
"favorablemente" hacia su estabilización sin afectación a aldeas. Se
inició en tres focos diferentes y simultáneos en la parroquia de Castro
de Escuadro.
Y a las 00,46 horas de este jueves ha sido estabilizado el fuego
iniciado en Lobás, en Calvos de Randín, tras arrasar 50 hectáreas. En
su extinción han trabajado 1 técnico, 11 agentes, 34 brigadas, 17
motobombas, 3 palas, 3 aviones y 7 helicópteros.
Pero también sigue pendiente de extinción, bajo control, el fuego iniciado en la parroquia de Padróns, en Ponteareas, que ha quemado 20 hectáreas. Para combatir el fuego han trabajado 11 agentes, 24 brigadas, 16 motomboas, 1 pala y 1 helicóptero.