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viernes, 2 de septiembre de 2022

60 VECINOS DESALOJADOS Y 20 VIVIENDAS CONFINADAS POR INCENDIO EN UN SUPERMERCADO EN CABEZÓN DE LA SAL - CANTABRIA

El fuego se concentró en el cuadro eléctrico, pero la humareda ha sido muy aparatosa

Un incendio registrado esta madrugada en un supermercado de Cabezón de la Sal ha obligado a desalojar un edificio en medio de la noche, debido a la densa humareda que subía por las escaleras del inmueble. Fueron 60 los vecinos que tuvieron que salir a la calle en plena madrugada, los residentes en el mismo edificio. Y además, se ordenó el confinamiento de otras veinte viviendas también por el humo. El fuego, detectado sobre las 05.00 horas, se concentró en el cuadro eléctrico del establecimiento y no se propagó más allá, así que los daños materiales no han sido elevados. Pasadas las 08.30 horas, el dispositivo de extinción se dio por finalizado y los bomberos se fueron del lugar.

El 112 movilizó a los recursos necesarios para atender el suceso, entre los que se encontraban, además de los bomberos del propio servicio de emergencias, la Guardia Civil y el 061. Los bomberos y los agentes procedieron a la evacuación de las viviendas más afectadas por el humo y a dar orden de confinamiento a una veintena de domicilios, pertenecientes a cuatro portales de las avenidas Cantabria y Santiago Galas. De manera paralela se iniciaron las labores de extinción del incendio que dañó un cuadro eléctrico, viéndose afectada la red de distribución, lo que provocó un apagón en varias calles de la localidad

También se han registrado daños por fuego en el tendido de la luz y por humo en el local en el que se originó el fuego y en los edificios por los que se propagó. No hay que lamentar daños personales.

El supermercado siniestrado se sitúa en la Avenida Santiago Galas. Según su propietario, por causas que se desconocen «el cuadro de motores se ha prendido fuego» y ha generado «mucho humo, que subía por las escaleras». De ese cuadro eléctrico dependen los motores de las cámaras del supermercado y, ahora, toca arreglar el sistema eléctrico del establecimiento. «Por suerte no ha pasado nada más. Los daños se reducen al cuadro de mandos y a los inconvenientes de mantener el supermercado cerrado hasta que se arregle la avería», comentaba el dueño esta mañana.