Una docena de personas ha sido rescatadas de sus coches en Castellón y 20 vecinos de Tarragona han sido desalojados de sus casas
Los fuertes aguaceros
que este miércoles caen sobre buena parte del centro y el este de la
Península han provocado inundaciones en varios puntos, sobre todo de las
provincias de Tarragona, Castellón y Toledo, en viviendas o carreteras.
También hay incidencias en las líneas de tren. Renfe ha suprimido cinco
trenes Euromed y un Intercity, que transitan entre Barcelona y
Alicante.
En Cataluña, el paso del frente ha dejado 77 litros de agua por
metro cuadrado en solo media hora, y ha provocado inundaciones en calles
y bajos en las comarcas tarraconenses del Montsià y Baix Ebre. El municipio de Alcanar (9.300 habitantes) es el más afectado.
Hasta la una de la tarde se acumulaban 167 litros de lluvia por metro
cuadrado. La tromba ha provocado el arrastre de vehículos y mobiliario
urbano hacia el mar. La N-340 está cortada en un tramo de 10 kilómetros
en las proximidades de la localidad. Bomberos y equipos de emergencias
han destinado varias unidades a la zona. El servicio de emergencias 112
había recibido más de 600 llamadas hasta las seis de la tarde por
incidencias provocadas por las inclemencias del tiempo.
La tromba ha afectado con “daños materiales graves”, informa un empleado por teléfono, al camping Alfacs,
al sur de Sant Carles de la Ràpita. Pasado el peor momento de la
tormenta, una persona mayor han tenido que ser evacuadas en un
helicóptero de Salvamento Marítimo, a quien Bomberos de la Generalitat
había pedido colaboración. Salvamento ha movilizado, además del Helimer
222, la Salvamar Achernar. La persona rescatada ha sido atendida por los
Mossos y se encuentra en perfecto estado de salud.
Unos 60 clientes se han confinado en el restaurante del establecimiento y
medio centenar de huéspedes están albergadas en el pabellón municipal.
Uno de los trenes Intercity quedó bloqueado en L’Aldea Amposta a las
15.30, hasta que casi cuatro horas después ha podido reanudar la marcha.
A media tarde, el camarero del bar la Bota Mar, en primera línea de
playa en Alcanar, Enrique Valencia, relata, más calmado ya que hace unas
horas, la angustia que pasó durante la mañana al ver que “después de
rayos y truenos muy fuertes ha llegado el agua: muy fuerte y sin parar,
sin parar”. “Nunca había visto llover así, soy de México, de una zona
donde llueve, pero tanto y tan fuerte, nunca”, asegura al teléfono,
mientras la lluvia no cesa. El agua se ha llevado por delante un murete
del restaurante, que solo llevaba tres meses abierto, lamenta. La dueña
del local, Míriam Ballesi, se había desplazado a Barcelona y todavía no
ha podido volver para evaluar los daños.
El Ayuntamiento de la localidad ha pedido ayuda a Cruz Roja,
que ha atendido a 20 vecinos afectados por las lluvias, albergados en
el Pabellón Municipal. No se han registrado daños personales.
“Ha
sido en dos minutos”, ha relatado Juan Ciudad, al que han tenido que
sacar de su coche después de asegurarlo con cuerdas, dada la fuerza del
agua que, desbordada de un barranco, ha anegado la carretera. En esos
momentos apenas caía agua, por lo que no ha sido una conducción
temerosa, sino que la tromba ha llegado por tierra, desbordada,
rugiendo. “Hemos pasado miedo, sí. El agua iba subiendo por el coche y
mi marido está recién operado”, cuenta Conchita Rollad, quien iba a
iniciar are miércoles sus vacaciones. Ellos, como otras cuatro personas
de la docena de rescatados, han sido rescatadas y posteriormente
trasladadas en la pala de una excavadora hasta un punto seco. Uno de
ellos ha tenido que ser atendido por los servicios médicos.
La Generalitat ha pedido ayuda a los bomberos de Castellón,
que este miércoles trabajan a destajo para responder a los efectos del
temporal en la provincia. Alrededor de una docena de personas han tenido
que ser rescatadas de sus vehículos por Bomberos y Guardia Civil en la
N-238, entre Vinaròs y Ulldecona. A la zona, donde a primera hora de la
tarde seguía lloviendo copiosamente, han acudido siete dotaciones de
Bomberos de la Generalitat. La carretera permanece cortada en varios
tramos. A media tarde, ya concluidos los rescates, las labores se
centraban en achicar agua de la calzada.
También en Navarra se
han registrado inundaciones. Una fuerte tormenta dejó caer más de 40
litros por metro cuadrado en el transcurso de una hora en Tudela y
provocó la inundación de calles, zonas bajas y algunos vehículos en
algunas zonas de la ciudad. A las 17.40 permanecía cortada la N-121 a la
altura de Caparroso.
En Toledo,
la lluvia ha anegado la carretera TO-23 en el entorno del Hospital
General y numerosos vehículos han quedado atrapados y anegados, informa
la DGT. Hay además balsas de agua que provocan retenciones en la CM-40 y
la A-42. A primera hora de la tarde llovía intensamente en la A-4 a la
altura de Ocaña y Ontígola, con atascos en ambos sentidos. ADIF ha
interrumpido la circulación en la línea de Alta Velocidad entre Madrid y
Toledo, y también el tren de media distancia Jaén-Madrid a su paso por
Villacañas. En Guadamur (1.700 habitantes) una riada ha anegado sus
calles.
En la Comunidad de Madrid, el servicio de emergencias 112 ha gestionado 237 expedientes relacionados con las tormentas
hasta primera hora de la mañana, y los Bomberos efectuaron 50
intervenciones por inundación de viviendas y balsas en la calzada.
Además de en la capital, los municipios desde los que se recibieron más
avisos fueron Alpedrete (al norte de Madrid ciudad), Valdemoro, Parla,
Fuenlabrada (al sur) y Rivas-Vaciamadrid (al sureste). Las lluvias han
provocado cortes en Metro, Cercanías y túneles de la capital que han
complicado la movilidad. En la medianoche de este miércoles quedó
activado el aviso amarillo por lluvias fuertes en la región.
En
las carreteras madrileñas la lluvia se hace notar en la A-3, en
Fuentidueña de Tajo, Villarejo de Salvanés, Perales de Tajuña, Arganda
del Rey y Rivas-Vaciamadrid. En la A-4, se registran retenciones en
Valdemoro y Pinto, en ambos sentidos.
El fenómeno
meteorológico ha venido acompañado también de un fuerte aparato
eléctrico. Durante las primeras horas de este 1 de septiembre se han
registrado alrededor de 9.000 rayos en toda la geografía peninsular
española.