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miércoles, 11 de noviembre de 2020

LOS BROTES OBLIGARAN A TOMAR MEDIDAS MAS RESTRICTIVAS EN CANTABRIA


 Sanidad se plantea adelantar el toque de queda y reducir aforos y no descarta el cierre total de la hostelería

Tres brotes de coronavirus relacionados con la prostitución, una comida familiar y un equipo deportivo han dado lugar a al menos 46 casos positivos en Cantabria y más de un centenar de contactos cuarentenados.

En el primero, relacionado con la prostitución, se han detectado cinco positivos en hombres y mujeres, aunque es un brote "muy complicado" porque el rastreo está siendo "prácticamente imposible", según Sanidad, que ha pedido evitar esta actividad estando en un nivel de alerta "extremo".

Otro brote "bastante complicado" es el del equipo deportivo, con 21 casos y 48 contactos en cuarentena, que surgió a través del entrenador, asintomático, que contagió a 12 jugadores y al presidente del club. A su vez éstos contagiaron a algunos convivientes y compañeros de trabajo.

En cuanto a la comida familiar, organizada en un establecimiento hostelero por sus dueños, todos los infectados eran asintomáticos y extendieron el virus a sus ámbitos de trabajo y a un colegio, dejando un brote con 20 casos, una persona hospitalizada y 60 contactos cuarentenados.

Así lo ha dado a conocer este miércoles la directora general de Salud Pública, Paloma Navas, en una rueda de prensa que ha ofrecido junto al consejero de Sanidad, Miguel Rodríguez, y en la que ha insistido en que sigue habiendo un "elevado contacto social" pese a las recomendaciones, y hasta que no se limite "no bajará" la curva de contagios.

La probabilidad de contagio en la región es "muy alta" y "tenemos que hacer un esfuerzo colectivo para actuar como cortafuegos", ha dicho, destacando que, además, ha disminuido la capacidad de encontrar vínculos entre los casos positivos hasta un 42%, lo que significa que se da una transmisión comunitaria no controlada.

Además, ha destacado que hay municipios en riesgo extremo en los que se recomienda mantenerse en el domicilio, solo salir para lo estrictamente necesario y evitar el contacto social.

En concreto, los municipios de más de 5.000 habitantes en ese nivel de riesgo son Santander, Torrelavega, Castro Urdiales, Camargo, Astillero, Santa Cruz de Bezana, Laredo, Los Corrales de Buelna, Santa María de Cayón, Reinosa, Suances, Colindres, Reinosa, Cabezón de la Sal, Medio Cudeyo, Polanco, Entrambasaguas y Marina de Cudeyo.

 Y ante las "dudas" que existen en torno a la limitación de la movilidad entre municipios, ha precisado que la excepción es la práctica de actividad física individual -caminar o andar en bici-, pero no está justificado abandonar el perímetro para acudir a un centro deportivo en otro municipio, al igual que se debe hacer la compra en el supermercado más cercano y solo se puede salir si no se cuenta con servicios esenciales.

NUEVAS MEDIDAS E "IMPROVISACIÓN"

Navas ha lamentado que Cantabria acumula más de 28 días con una tendencia ascendente de la pandemia y ha recordado que las medidas que se han implantado responden a un acuerdo nacional por el que se rigen todas las comunidades autónomas.

En este sentido, el consejero ha negado que haya "improvisación" en las decisiones de Sanidad porque están marcadas por un documento público aprobado en el Consejo Interterritorial de Salud, que indica las medidas a tomar en cada nivel de alerta.

Por ello, ha considerado que "todos sabíamos que iba a llegar una segunda ola" y "todos los sectores tenían que haber estado trabajando en prepararse".

Así, "y para que no acusen de improvisación", ha avanzado, como ya lo hizo el lunes cuando anunció que Cantabria había pasado al nivel 4 de alerta, que las próximas medidas irán en la línea de imponer el toque de queda a las 22.00 horas y reducir aforos e incluso cerrar totalmente la hostelería, y se tomarán si la situación no mejora en los próximos días. "Y no tiene la previsión de mejorar", ha advertido.

Tal y como ha destacado, estas medidas se toman para que no aumente más la presión hospitalaria, ya que la situación es "muy preocupante" y, aunque no se ha llegado al nivel de saturación y "hay capacidad" para atender a más casos de Covid en los hospitales, lo que se pretende es precisamente "evitar ingresos en la UCI y muertes".